Una buena preparación y la temprana implicación de los directivos determinan la aceptación durante la implementación.
Más de la mitad de todos los proyectos de cambio fracasan, especialmente en su ejecución.
Por eso se necesita, en primer lugar, un análisis honesto de la situación de partida y un objetivo claro y comprensible. Ya en esta fase conviene preparar la comunicación y a los directivos.
Para una implementación activa, los directivos se preparan de forma específica para su papel en el cambio, de modo que puedan actuar con eficacia durante la ejecución.
Ahora comienza la implementación dentro de la organización, mediante la integración activa de los empleados.
Este es nuestro método: vivimos nosotros mismos el liderazgo en el cambio e integramos deliberadamente a todos los implicados, para lograr un cambio que realmente perdure.